Regalo, Lección o Bendición . Me encontraba atendiendo un niño, cuando de pronto estira brazos y piernas y dice ¡estoy obstinado, quiero salir!, quedé sorprendida, sin palabras, guardé silencio un minuto y solo pregunté: ¿cómo te sientes?, estoy cansado de este encierro, no puedo hacer nada, ¿qué te gustaría hacer?, salir, quiero poder salir. Escuchándole, comprendí algo puntual… a pesar de ser un niño dijo algo puntual, “poder salir”, no especificó lugar, solo dijo poder salir… Lo comprendí y lo entendí al instante y convalidé su sentir, acordamos parar lo que estábamos haciendo y sencillamente jugar un rato, nos caería bien a ambos; más claro no pudo ser y solo me solidaricé. Existen momentos en donde la acción más simple moviliza la energía, la transforma, momentos como este a diario surgirán y es por eso la importancia de estar atentos desde el alma para saber es...