Regalo,
Lección o Bendición.
Escuchándole, comprendí algo
puntual… a pesar de ser un niño dijo algo puntual, “poder salir”, no especificó
lugar, solo dijo poder salir… Lo comprendí y lo entendí al instante y convalidé
su sentir, acordamos parar lo que estábamos haciendo y sencillamente jugar un
rato, nos caería bien a ambos; más claro no pudo ser y solo me solidaricé.
Existen momentos en donde la acción más simple moviliza la energía, la
transforma, momentos como este a diario surgirán y es por eso la importancia de
estar atentos desde el alma para saber escuchar y parar, una pausa activa es
decir cambiar la acción “Escucharnos”, hoy fue el, mañana puedes ser tu o yo;
lo cierto es que en estos momentos solo nos tenemos a nosotros y eso es
supremo, lo necesitamos.
Realmente lo que estamos extrañando
es “El poder decidir” si voy o me quedo en equis lugar, sentirnos inmovilizados
es lo que siento nos carga incómodo. Si para los adultos es complejo imagínense
para un niño, que se va cargando de cada comentario de cada situación por más
que intentemos hablar aparte, es imposible ocultar lo que sucede y de hecho no
debemos hacerlo, hay que hablarles, apoyarlos y hacerlos sentir un apoyo en
familia.
Sin embargo, eso no deja de lado la
gran responsabilidad y compromiso que tenemos con ellos, tenemos el compromiso
de hacer lo correcto, de accionar, de reflexionar y actuar en consecuencia.
Muchos dicen: bueno sí, hay que seguir adelante por ellos, pero ya va! Vamos a
seguir adelante ¿cómo? Igual… el asunto no es seguir por seguir el asunto es
renovarse, con nueva actitud, transformados, jamás olvidados, perdonar no es
olvidar. Le hemos estado robando a esta generación su infancia, no lo expreso
para hacerlos sentir mal, sino porque nosotros somos los actuales adultos, y se
la hemos estando robando cada vez que nos negamos hacer lo correcto; por
mencionar solo una acción cada vez que le pagas al guardia por la gasolina (por
mencionar solo una acción sin juzgar), cada vez que nos negamos hacer lo
correcto y le pasamos por encima al sentido común, le quitamos la oportunidad a
cada niño de un país sano. La invitación sigue y seguirá siendo la misma,
esforzarnos por hacer lo correcto, por evitar seguir dejándonos arrastrar por
el instinto y anulando la razón la conciencia.
Es
verdad que extrañamos poder decidir a donde ir, pero también es verdad que a
cada uno el confinamiento por la razón que sea a estas alturas, “al menos en
Venezuela”; le ha tocado cumplirlo en ese justo lugar donde está. No puedo
expresarme por más nadie más que por mí en este caso, y es que la cuarentena me
ha jugado pasadas, pero ya vamos emparejando… me confundí al inicio con todo y
las dudas me embargaron, pero realmente se ha convertido en un espacio para mí,
para estar más conmigo, para seguir gestando procesos, para disfrutar mi
compañía y apreciar aquella de quienes deseen estar en buenos términos. Estos
días que no cuento, han sido más que un regalo, una verdadera bendición,
entiendo entonces que una lección no ha sido, todo ha sido una ¡Bendición!
Sentir la paz y serenidad que me arropa a diario con uno que otro altibajo me
hace dudar querer volver a la que llamábamos vida real… pero no me estreso,
seguiré haciendo lo que hago dando lo mejor a mi ritmo y a mi tiempo,
desarrollando la mejor versión.
Quería
compartir esto contigo, que disfrutes este proceso, que bendigas cada día que
alarguen más este período y que si aún no has dado con ese sentir de
agradecimiento desde el corazón, no te anules, no dejes de escucharte y
descubrir tu regalo, lección o bendición.
En amistad
y con amor. Yenire G.L

excelente palabras muy acertadas.
ResponderEliminarNo puedo negarlo. Me Encanta. Y me llega muy adentro porque en ciertos días he pensado parecido. Es una gran bendición que después de todo regrese una mejor versión y seamos mejor seres Humanos en toda la extension... Te aplaudo prima...
ResponderEliminarprimero que todo lei los tres articulos publicados muy buenos Yeniro, En lo particular para mi esta cuarentena ha sido una bendicion estos dias he aprendido a poner todos los sentidos en accion en especial el auditivo he aprendido a escucharme a escuchar a los que me rodean y me doy cuenta que a diario nos oimos pero no nos escuchamos, nos miramos pero no nos vemos, que nos tocamos pero no nos sentimo; todos estos dias los he aprovechado para corregir errores, reforzar buenas actitudes, realizar buenas acciones, limpiar heridas, habitos, closet, por ello mis dias aunque en quietud por el encierro han sido muy movidos, por eso digo ha sido una bendicion aprender a aprender
ResponderEliminarprimero que todo lei los tres articulos publicados muy buenos Yeniro, En lo particular para mi esta cuarentena ha sido una bendicion estos dias he aprendido a poner todos los sentidos en accion en especial el auditivo he aprendido a escucharme a escuchar a los que me rodean y me doy cuenta que a diario nos oimos pero no nos escuchamos, nos miramos pero no nos vemos, que nos tocamos pero no nos sentimo; todos estos dias los he aprovechado para corregir errores, reforzar buenas actitudes, realizar buenas acciones, limpiar heridas, habitos, closet, por ello mis dias aunque en quietud por el encierro han sido muy movidos, por eso digo ha sido una bendicion aprender a aprender
ResponderEliminarprimero que todo lei los tres articulos publicados muy buenos Yeniro, En lo particular para mi esta cuarentena ha sido una bendicion estos dias he aprendido a poner todos los sentidos en accion en especial el auditivo he aprendido a escucharme a escuchar a los que me rodean y me doy cuenta que a diario nos oimos pero no nos escuchamos, nos miramos pero no nos vemos, que nos tocamos pero no nos sentimo; todos estos dias los he aprovechado para corregir errores, reforzar buenas actitudes, realizar buenas acciones, limpiar heridas, habitos, closet, por ello mis dias aunque en quietud por el encierro han sido muy movidos, por eso digo ha sido una bendicion aprender a aprender
ResponderEliminar