Respiro y fluyo en el aquí y el ahora Definitivamente que nadie sabe el valor de las cosas en este caso el valor de un VALOR valga la redundancia hasta que lo experimenta. Esta reflexión surge de la siguiente experiencia: estando en casa en un momento determinado recibo un mensaje de parte de unos compañeros de fe donde el esposo solicitaba ayuda económica para atender la operación de su esposa la cual se encontraba en una situación delicada de salud y requería ser ingresada a quirófano con urgencia. Al instante me alarmé, recordé a su familia, la angustia que ella podía estar sintiendo, recordé a sus hijos pequeños y “wuao” me invadió la desesperación y de inmediato mi mente empezó a recrear escenarios en donde una situación similar pasara en mi familia, por un instante toque fondo y subí con la misma. Tomé una respiración profunda, me centré y sencillamente pensé ¿qué puedo hacer? de manera inmediata colaborar económicamente era la única ...